Todas las semanas Tomás asiste a quimioterapia junto a su madre y su querido simio “Micky”, un juguete creado por @junglestudio, que nació a partir de un proyecto de título denominado “a la quimio con mi simio”, con el fin de acompañar a niños diagnosticados con cáncer durante su tratamiento con quimioterapia.

Paulina Navia, madre de Tomas, nos cuenta que se enteró de la existencia del simio a través de la televisión “En un reportaje supe de la historia Simio, sin embargo jamás imagine que yo sería parte de esta experiencia. Siempre vi desde afuera la enfermedad y no pensé jamás vivirla. Yo principalmente quería que Tomás no se sintiera solo en este proceso, que su simio fuera un compañero en su vida y en su terapia. Cuando le hable a Tomas sobre el simio, el de inmediato lo quiso tener, y desde ese entonces Micky lo acompaña en todo momento, más que un simio es su amigo”.

«Ayuda mucho a los niños a ver el tratamiento y su proceso desde otra mirada. Por lo que Tomás muy feliz cuenta a la familia que su amigo Micky también recibe los gasparinessuperquímio”

Paulina Navia, madre de Tomás

Nos cuenta que la compañía de Micky ha favorecido su adaptación al tratamiento y ha permitido que Tomas comprenda cada etapa: “Para mí como madre de Tomás el simio ha sido fundamental en este proceso tan difícil, mi hijo ha logrado generar más vinculación a través de Micky, entender lo que se encuentra pasando y principalmente las cosas que van a ocurrir. Desde el día en que instalaron su catéter decidí comprar el simio para mi Tomi y siento que fue la mejor decisión. Me siento muy feliz de este hermoso emprendimiento, que ayuda mucho a los niños a ver el tratamiento y su proceso desde otra mirada. Por lo que Tomás muy feliz cuenta a la familia que su amigo Micky también recibe los gasparinessuperquímio”.

Sophie Traeger, es la creadora de esta novedosa iniciativa nos cuenta que “a la quimio con mi simio” fue su proyecto de título de la universidad y coincidió con que en ese periodo tenía a dos tías con cáncer y un niño muy cercano a ella que estaba pasando por la misma enfermedad, dada estas difíciles situaciones sintió una motivación para crear algo que aportara en el bienestar emocional y en el momento que estaban viviendo.

Relata que siempre le ha gustado el mundo de la ilustración infantil y hasta ese momento no lo había explorado, es por eso que quiso hacer un libro para niños, haciendo entrevistas a padres que habían pasado por la situación de tener un hijo (a) con cáncer, quienes le contaron que lo más difícil era tener que explicarles lo que estaba pasando o iba a pasar.

 “Elegí a un simio, debido a que tienen aspecto físico parecido al nuestro, me quería enfocar en niños pequeños, que aún no leían (entre 4 y 6 años) ya que a esa edad son aún muy concretos”.

¿Cómo fue la recepción de esta iniciativa por parte de los niños y sus familias?
La recepción que ha generado el Simio en las familias ha sido favorable, jamás imagine que generaría tanto impacto positivo algo tan simple pero tan complejo a la vez, es gratificante cuando me llegaban fotos de los pequeños que ya lo tenían, “me contaban que ya no se tapaban los ojos cuando los pinchaban, porque sus simios habían sido valientes, así que ellos también debían serlo”. Esto me llevo a pensar en qué pasaría si lo replicara para más niños, y dije ya es el minuto para hacerlo, para probar y aventurarme.

¿Cuál es tu próximo desafió? ¿Seguirán siendo los niños con cáncer tu público objetivo?
Me gustaría utilizar la misma metodología para crear herramientas para distintos tratamientos y enfermedades, por ahora me quiero enfocar en uno o dos proyectos más que tienen que ver con el cáncer y luego probar otros caminos. Todo lo que realizo es de forma desinteresada me encanta el vínculo que puedo generar con cada pequeño, para mí eso no tiene precio. El simio ha llegado muy lejos, ya van 10 países quienes logran acceder a este proyecto y eso me llena de felicidad.