Dolor y Procedimientos

Durante el diagnóstico y el tratamiento, los niños, niñas y adolescentes deben enfrentar algunos procedimientos dolorosos y estresantes, lo que podrían generar miedo y desconfianza, ante esta situación es relevante que el niño/niña pueda ser preparado para cada uno de ellos y usted lo acompañe durante el proceso.

En «Impacto Emocional» usted puede encontrar sugerencias que lo ayuden a preparar y contener al niño(a) durante los procedimientos dolorosos.

Es importante que sepa…

  • Su equipo de salud evitara tomar exámenes repetitivos o innecesarios y lo harán de una sola vez, cada vez que se pueda.
  • Proporcione atención al niño según su edad, favoreciendo la relajación, la risa, el humor.
  • Cuando se realice un procedimiento le sugerimos que propicie un ambiente exclusivo, tranquilo y acompañe a su hijo. Sin embargo, si siente que no puede acompañarlo, porque le genera miedo o ansiedad, puede expresarlo al equipo de salud y no participar en el procedimiento. No es obligación que se quede.
Para evitar el dolor que producen los procedimientos, se utilizan medicamentos que tienen efectos analgésicos, sedantes, y para
disminuir la ansiedad. Los más utilizados son:

Midazolam: Es un medicamento Sedante, esto quiere decir que genera adormecimiento, calma, relajación, y disminución de la ansiedad. Es de acción rápida y de corta duración.

Entre sus efectos colaterales están: amnesia previa o posterior al procedimiento, los niños(as) o adolescentes, esto quiere decir, que no recuerdan lo que ocurrió durante el procedimiento.

Hidrato de cloral: Sedante hipnótico, se puede administrar por vía oral o rectal.

Ketamina: Analgésico (no opiaceo) que produce disminución del dolor, sedación profunda y amnesia. La acción comienza de inmediato con una duración de 8 a 12 minutos.

Tiene efecto colateral sobre la respiración son mínimos a menos que se use junto a otros analgésicos y/o sedantes, sin embargo, reduce el volumen respiratorio y la frecuencia respiratoria.