Tratamiento del dolor

El tratamiento óptimo del dolor comienza con una evaluación precisa y exhaustiva. Con evaluaciones periódicas se puede determinar la eficacia del tratamiento.

En la evaluación participan el niño, niña o adolescente, sus cuidadores, y el equipo de salud. Es importante destacar que la forma en que el niño percibe el dolor es el resultado de factores biológicos, psicológicos, sociales, culturales y espirituales. Por consiguiente, su evaluación requiere un enfoque integral.

Tipos de tratamiento

    Farmacológico

    • Escalera analgésica para niños (OMS) de 2 pasos.
    • Medicamentos coadyuvantes

    No farmacológico

    • Métodos complementarios e integrativos: reiki, medicina de pueblos originarios.
    • Métodos de apoyo físico: tacto, caricias, aplicación de calor o frío, masoterapia
    • Métodos de apoyo psicológico: distracción, juegos, cuentos, musicoterapia, risoterapia, psicoterapia, relajación.

    Tratamiento farmacologico del dolor

     

    Escala de 2 peldaños Organización Mundial de la Salud (OMS)

    La OMS en su última publicación del año 2012, propone tratar el dolor en los niños con una estrategia en dos fases o pasos: En caso de dolor leve (primera fase o escalón) utiliza analgésicos no esteroidales (AINES) en dosis y horarios programados. Si no hay respuesta analgésica, y el niño se mantiene con dolor moderado, severo o intenso se recomienda pasar al uso de opioides fuertes como la morfina (tercera fase o escalón). Se ha comprobado que en el caso del manejo de dolor en niños(as) el segundo escalón (opioides debiles), que se utiliza en personas adultas no has sido efectivo.

    Los beneficios del uso de un analgésico opioide potente eficaz superan los beneficios de los opioides de potencia intermedia en los niños, y aunque se reconocen los riesgos de los opioides potentes, se consideran aceptables en comparación con las incertidumbres relacionadas con la respuesta a la codeína y al tramadol en niños.

    Los opioides potentes son los fármacos más eficaces en el tratamiento del dolor moderado a intenso y por esta razón son un componente esencial del tratamiento del dolor.

    Lamentablemente, el miedo y el desconocimiento sobre el uso de los opioides tanto en los niños como en los adultos constituyen a menudo un obstáculo al alivio del dolor. La eficacia analgésica de los opioides potentes está bien establecida. Por esta razón, si tiene dudas, acerquese a los médicos de su centro PINDA y ellos podrán aclarar todas sus dudas.

    Para obtener una dosis que proporcione alivio adecuado del dolor, con efectos colaterales aceptables o tolerables, las dosis de morfina o de otros opioides potentes tienen que incrementarse gradualmente hasta que sean eficaces. Al contrario de lo que ocurre con los AINES, no hay un límite superior para las dosis de analgésicos opioides, puesto que su efecto analgésico no tiene un “techo” o máximo a utilizar. La dosis apropiada es aquella que alivia el dolor en cada caso concreto. El objetivo del ajuste de las dosis para aliviar el dolor consiste en seleccionar la dosis que evite que el niño(a) sufra dolor entre una administración y la siguiente, utilizando la mínima dosis eficaz. La mejor forma de lograr este objetivo consiste en realizar evaluaciones frecuentes del alivio del dolor, ajustando las dosis del analgésico según sea necesario.

    Las dosis de opioides que alivian el dolor de forma eficaz varían mucho de un niño a otro, e incluso en el mismo niño en diferentes momentos; por consiguiente, su determinación debe basarse en la evaluación de la intensidad del dolor. En algunos niños, para controlar el dolor pueden ser necesarias grandes dosis de opioides administradas frecuentemente; estas dosis deben considerarse apropiadas siempre que los efectos colaterales sean mínimos o puedan tratarse con otros fármacos. En caso que el paciente sufra efectos colaterales inaceptables, tales como náuseas, vómitos, sedación o confusión, debe probarse un opioide alternativo.

      Primer escalón: Analgesicos anti inflamatorios no esteroidales

      Los mas utilizados son:

      • Paracetamol, Ibuprofeno, Ketoprofeno, Metamizol, Nimesulida.
      • Se recomienda usarlos por periodos cortos, no más de 7 días.
      • Por vía oral
      • Con horario fijo, con intervalos regulares
      • Precaución porque pueden provocar trastornos del aparato gástrico e intestinal.

      Tercer escalón: Opioides fuertes (Pueden ser usados solos, en combinación con un AINE y también de coadyuvante)

      Morfina: La dosis apropiada es aquella que alivia el dolor, y los efectos adversos son en su mayoria controlables, no alterando mayormente la calidad de vida del niño, niña o adolescente.

      Pacientes que no han usado opioides, se debe empezar con dosis “de comienzo”, de acuerdo al peso del niño. Su médico le indicará la dosis que corresponda. Las vías a utilizar pueden variar según el estado del niño, niña o adolescente:

      • Morfina oral cada 4 a 6 hrs
      • Morfina endovenosa cada 2 a 4 hrs
      • Morfina subcutánea cada 2 a 4 hrs
      • Bomba de infusión continúa endovenosa o subcutánea

      Luego de evaluación de la respuesta (mínima 24 hrs), mantener al paciente con la medicación, de acuerdo a si el dolor fue controlado o no. Si la analgesia es insuficiente, la dosis se aumentará en un 50% la suma de los rescates utilizados en 24 hrs.

      Si el paciente mantiene una intensidad de dolor igual o mayor a 4 (dolor moderado), entre los intervalos de tiempo en que le tocan las dosis de analgesia, entonces esto indica que requiere adelantar dosis, o debe recibir dosis de rescate. Que su médico le indicará en base a la dosis total que use en 24 hrs.

      Efectos colaterales que se pueden observar son: náuseas, mareos, somnolencia, (los que desaparecen más o menos a los 3 días de recibir una dosis constante), constipación (siempre se presenta por lo que debe prescribirse un laxante por la noche), picazon en el cuerpo, contracción de bronquios o enrojecimiento en la cara del niño(a).

      Otros opiáceos fuertes que se pueden utilizar son:

      Metadona: Es un analgésico opioide fuerte sintético que ejerce efectos parecidos a los de la morfina, la analgesia útil dura 6 a 8 horas. Se recomienda su uso en niños mayores de 12 años.

      Fentanilo: Es un opioide sintéticoproduce analgesia y sedación. Se puede usar por vía oral, endovenosa, o a través de la piel (transdérmica).

      Medicamentos coadyuvantes

      Los coadyuvantes, pueden ser utilizados para potenciar algunos efectos como la analgesia y otros para atenuar los efectos secundarios de la enfermedad como del propio tratamiento.

      • Anticonvulsivantes: Son fármacos cuyos mecanismos de acción permiten tratar las convulsiones, también conocidas conocidas como crisis epilépticas. Los más usado son: fenitoina, carbamazepina, midazolam.
      • Antidepresivos: Producen efectos analgésicos a dosis menores a las usadas para tratar la depresión. La amitriptilina tiene además un efecto hipnótico que ayuda al niño(a) a dormir mejor. Los más usados son: Amitriptilina, Sulpirida.
      • Ansiolíticos: Se utilizan para tratar la ansiedad aguda y el pánico, no aportan mayor analgesia cuando se combinan con un opioide. Los más usados son: Diazepam, Alprazolam, clonazepam.
      • Corticoides: Resultan útiles para tratar el dolor causado por compresión de nervios o de la médula, dolores de huesos o de cabeza secundaria. Los más usados son Prednisona, Dexametasona, Betametasona.
      • Neurolépticos: La Tioridazina es u medicamento de elección en estados de tensión, ansiedad, trastornos emocionales, del sueño, o conductuales.

      Todos estos medicamentos pueden tener efectos secundarios, pregunte siempre al equipo médico de su centro PINDA ante cualquier reacción que observe en el niño(a) o adolescente o que usted observe.